La nueva normativa incorpora la formación específica en autismo de los profesionales que prestan apoyos en el ámbito de la dependencia y refuerza la especialización de los profesionales del ámbito de la discapacidad.
El Congreso de los Diputados ha aprobado definitivamente la reforma de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social y de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia. La aprobación definitiva tuvo lugar el pasado 16 de septiembre, tras finalizar la tramitación parlamentaria del texto.
Desde FESPAU valoramos que esta reforma incorpore de forma expresa el autismo y la necesidad de contar con profesionales con formación especializada, una cuestión especialmente relevante para garantizar que los apoyos y servicios se adapten a las necesidades de cada persona.
Formación específica en autismo
Uno de los avances más relevantes para las personas autistas es la incorporación de una previsión específica para promover la formación en autismo de los y las profesionales que prestan servicios en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
La reforma también establece que las administraciones públicas deberán desarrollar programas permanentes de especialización y actualización dirigidos a profesionales del ámbito de la discapacidad, incluyendo expresamente la formación sobre autismo y sobre los modos de atención necesarios para favorecer el máximo desarrollo personal y la inclusión social.
Para las personas autistas, contar con profesionales que conozcan sus características, necesidades y formas de comunicación es fundamental para avanzar hacia apoyos individualizados, respetuosos con los derechos y ajustados a las necesidades de cada persona a lo largo de todo su ciclo vital.
Esta incorporación responde a una de las demandas planteadas por Autismo España durante la tramitación parlamentaria de la reforma, dentro de su labor de incidencia política y legislativa.
Una reforma que amplía derechos y apoyos
Además de las medidas relacionadas específicamente con el autismo, la reforma introduce cambios en el sistema de discapacidad y dependencia orientados a avanzar hacia un modelo de apoyos más personalizado, reducir determinadas cargas burocráticas y reforzar la atención en el domicilio y en la comunidad.
Entre las medidas contempladas se encuentran nuevos servicios y modalidades de apoyo, cambios en la ayuda a domicilio, la ampliación de la asistencia personal y medidas dirigidas a favorecer una atención más adaptada a las preferencias y circunstancias de cada persona.
También se incorporan mecanismos para facilitar el reconocimiento de determinados grados de discapacidad cuando ya existe un reconocimiento de dependencia, con el objetivo de simplificar trámites para las personas y sus familias.
Un avance que debe traducirse en la vida cotidiana
Desde FESPAU consideramos que el reconocimiento normativo de la especificidad del autismo debe ir acompañado de su aplicación efectiva en todo el territorio, garantizando que la formación especializada llegue a los profesionales y que las personas autistas puedan acceder a apoyos adecuados a sus necesidades.
La reforma supone un paso adelante al reconocer expresamente la importancia de la especialización profesional. El siguiente reto será conseguir que este reconocimiento se traduzca en mejores apoyos, mayor autonomía, una atención de calidad y una respuesta adecuada a la diversidad de necesidades de las personas autistas y sus familias.
Porque hablar de derechos también significa garantizar que existan los conocimientos, los recursos y los apoyos necesarios para poder ejercerlos.