Fundación ONCE, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y el Real Patronato sobre Discapacidad han editado la publicación ’11 claves para una nueva normalidad accesible’, en la que se hacen recomendaciones teniendo en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad en la adecuación de los espacios y edificios públicos a esta nueva realidad fruto de la lucha contra el Covid 19. La publicación aborda, de manera fácil y sencilla, once elementos como son las ‘Pautas de conducta’, ‘Información en diferentes formatos’, ‘Adecuación de Equipos de Protección’, ‘Dispensadores de Gel Hidroalcohólico’, ‘Espacio de separación mínima’, ‘Mamparas separadores de protección’, ‘Terrazas y veladores’, ‘Sistemas de activación de elementos’, ‘Espacios higiénicos de uso público’, ‘Transporte colectivo’ y ‘Reducción de aforo de espacios públicos’. Cada uno de estos elementos ha sido analizado y dentro de ellos se proponen consejos que reflejan aspectos relacionados con los grandes colectivos de personas con discapacidad como son discapacidad visual, auditiva, física, cognitiva y discapacidad psicosocial, de manera que el nuevo cumplimiento normativo en los entornos públicos y laborales no se convierta en una barrera para la libre circulación y desarrollo de actividades por parte de las personas con discapacidad. De esta forma, en lo que respecta a la información se recomienda el uso de pictogramas y la lectura fácil, así como que los mensajes que se ofrezcan en formato sonoro en espacios públicos incorporen alternativas en formato escrito o en lengua de signos. Respecto a las mascarillas, se afirma que pueden provocar desconfianza por parte de personas con discapacidad cognitiva o psicosocial al dejar oculto parte del rostro. Además, disminuyen la vocalización y volumen entre los interlocutores, lo que incide negativamente en la comunicación con personas con discapacidad auditiva. En cuanto al gel hidroalcohólico, se considera necesario plantear un criterio de cara a normalizar su ubicación y facilitar su localización por parte de las personas con dificultad visual y asegurar su cómoda manipulación a quienes tengan problemas de destreza en...

APNA, Asociación de Padres de Personas con Autismo, entidad fundadora de FESPAU, inauguró su Centro Servicio de Promoción para la Autonomía Personal (CSPAP) en 2015, autorizado por la Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad. Esta opción de futuro nació de la necesidad de recursos especializados para adultos con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Es una realidad que, tras finalizar la etapa de la escolarización obligatoria, no todas las personas con TEA se ajustan a los itinerarios más habituales (centros de día, centros ocupacionales, formación reglada o ámbito laboral). Un gran número de las personas con TEA se encuentran con un vacío de oportunidades efectivas que den continuidad a su formación, a su desarrollo o a sus capacidades de empleabilidad. Precisamente por ello, el CSPAP es un recurso ocupacional que se ajusta a esta realidad y que se centra en la capacidad de cada persona, siguiendo un modelo de Planificación Centrada en la Persona que potencia el desarrollo de la autonomía, el empleo, destrezas sociales, autodeterminación y desarrollo emocional, desde un plano individual. Teniendo a la persona como protagonista, contamos además con el apoyo de su familia y de los profesionales, creando una red sólida de apoyos. El CSPAP ofrece un contexto de trabajo especializado para alcanzar esas metas. Abre de lunes a viernes, y su horario se ajusta a las necesidades de cada persona. Está ubicado en la C/Navaleno,9, Madrid (zona de Arturo Soria). Accede al vídeo informativo sobre el CSPAP en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?reload=9&v=Uiu4YSAAHwg&feature=youtu.be Para más información también puedes llamar al 91.766.22.22 o escribir a la dirección apna@apna.es. También nos puedes encontrar a través de nuestra web www.apna.es...

Artículo extraído de Neurociencia, blog de José Ramón Alonso. Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor. La época de exámenes es difícil para todos los estudiantes, pero aún más para los que tienen un trastorno del espectro del autismo (TEA). El estrés, la presión, la situación inusual que es siempre una prueba académica pueden generar confusión, rechazo y unos resultados que no corresponden al esfuerzo realizado y a los conocimientos y habilidades logrados. Por otro lado, cada vez son más las personas con TEA que consiguen avanzar en su carrera académica y en los últimos tiempos raro es el año que no tengo a algún estudiante con TEA en alguna de las asignaturas que imparto en la universidad. Es una buena señal, llegan a los niveles superiores de la enseñanza y muchos terminan su carrera. Es un estímulo para seguir trabajando en un mundo, el académico, que también debe ser más inclusivo y más justo. Algunas de estas ideas sobre exámenes están pensadas para profesores y para las familias con autismo. Mi experiencia es que los profesores, muy mayoritariamente, estamos dispuestos a aprender, a ayudar, a hacer las cosas mejor. Es cierto que no nos gustan las excepciones, solemos tener muchos alumnos y nos da miedo el caos, los precedentes peligrosos, pero si nos explican las cosas, somos capaces de entender y de buscar los medios para echar una mano. Por otro lado las familias también necesitan modular su implicación con los exámenes de su hijo, siendo una verdadera ayuda y no otro factor de estrés. Ojalá estas ideas sencillas, fácilmente adaptables para cualquier nivel, sean útiles. 1.- Háblale con claridad, sencillez y sinceridad. Los padres y profesores consideramos muchas veces que es nuestra obligación empujar a nuestros alumnos, insistirles, presionarles incluso. Son adolescentes y jóvenes y son muchas las tentaciones y distracciones a su alrededor. Además, padres y educadores estamos a menudo convencidos de que los exámenes próximos son lo más importante en su vida...

Las ONG de acción social llamaron este viernes a los contribuyentes a marcar la ‘X Solidaria’ en su declaración de la renta para “unir” su “solidaridad” al trabajo y el esfuerzo que realizan a diario el tercer sector y el tejido empresarial para atender a personas en riesgo de exclusión. Así se puso de manifiesto en el transcurso de la ‘Mesa Redonda sobre la X Solidaria’, organizada por Servimedia, presentada y moderada por su director general, José Manuel González Huesa y en la que participaron la directora de la Plataforma de ONG de Acción Social, Marisa Gómez; la vicepresidenta de la ONCE Patricia Sanz; la directora de la Plataforma de Voluntariado, Mar Amate; la vicepresidenta de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), Rosalía Guntín; el presidente de la Plataforma de la Infancia, Carles López; Mari Carmen Sacacia, madre de una niña con sordera beneficiaria de Fiapas; la profesora de pedagogía terapéutica Eva Guijarro, del CEIP Bolivia y el presidente de la Fundación 26D, Federico Armenteros. A este respecto, la responsable de la Plataforma de ONG de Acción Social utilizó el lema de la campaña de este año para defender que existen “un millón de razones para marcar la X y ninguna para no hacerlo” y calculó que, si el ejercicio pasado se recaudaron 360,4 millones de euros a través de la casilla 106, si todos los contribuyentes la marcaran este año, se podrían recaudar más de 600 millones, por lo que llamó a toda la ciudadanía a “que corra la voz”. Además, advirtió de que la campaña de este año “va” a por el 35% de contribuyentes, casi ocho millones, “que se quedan en blanco” y aún no marcan ninguna casilla. “Es una opción voluntaria y una acción responsable, un ejercicio de unidad y una oportunidad para unir la solidaridad ciudadana al trabajo del tercer sector”, sentenció, al tiempo que subrayó la importancia de “convencer” a estos contribuyentes...

Autismo España solicita a las autoridades estatales y autonómicas la puesta en marcha de un fondo extraordinario finalista de ayuda para afrontar el impacto provocado por el COVID-19. Son datos de un informe elaborado por la Confederación que recoge la información de 80 entidades que prestan servicio a las personas con autismo. Del impacto total, la pérdida de financiación pública y privada y de cuotas de servicios, las adaptaciones de los centros ante la nueva normalidad y los gastos en personal, sanitarios y desinfección suponen 5,3 millones de euros. El impacto económico del coronavirus en las entidades que trabajan con personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) supera los 6,2 millones de euros (6.209.518.56 €). Es el dato que arroja el informe elaborado por la Confederación Autismo España a partir de los datos aportados por 80 entidades de las 140 que forman parte de la Confederación. El informe cuantifica el gasto extraordinario que han afrontado las organizaciones durante el confinamiento, el gasto al que tendrán que hacer frente hasta final de año con la vuelta a la actividad y la pérdida estimada de ingresos. Estos datos dejan en una situación de extrema vulnerabilidad a entidades y familias de personas con autismo, pues peligra la sostenibilidad de muchos centros y servicios. Por eso, tras analizar la realidad del colectivo, desde Autismo España solicitamos tanto a las autoridades estatales y autonómicas, y en particular a la Comisión de Reconstrucción Económica y Social, la disposición de fondos extraordinarios finalistas para hacer frente al impacto ocasionado por la crisis sanitaria del COVID-19, tanto en actuaciones de competencia estatal como autonómicas, así como la exigencia como país de dotar a los derechos sociales del rango de derechos fundamentales, y de reconstruir el sistema de financiación del Tercer Sector, mediante fórmulas estables, garantistas, finalistas y suficientes, para asegurar que cumple su función esencial para nuestra sociedad. Análisis de la crisis por el COVID-19 El estudio realizado entre el 7 y el 20 de mayo, arroja información sobre una muestra de 80 entidades, en base a los...

El CERMI apoya plenamente a la Plataforma del Tercer Sector (PTS) en sus exigencias a la Vicepresidencia Social del Gobierno para que no recorte los fondos sociales estatales en plena pandemia. Apelamos a que se retome el diálogo social por parte de la Vicepresidencia Social del Gobierno y se ofrezca una solución con garantías jurídicas y económicas que asegure la sostenibilidad del sector social de ámbito estatal. La Federación Española de Entidades de Autismo – FESPAU, miembro del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), se suma a la reclamación del CERMI y la Plataforma del Tercer Sector (PTS) al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 para que no debilite al tejido asociativo de índole estatal. El CERMI, como portavoz de la discapacidad en la PTS, ha trasladado a sus entidades, tras la reunión mantenida el pasado miércoles 20 de mayo con el Secretario de Estado de Derechos Sociales, la decisión unilateral por parte del ejecutivo de reducir sustancialmente el tramo estatal de la recaudación del 0,7% del IRPF de interés social, y no dedicar, como exige su Ley reguladora de 2018, la recaudación del 0,7% del Impuesto de Sociedades a fines exclusivamente sociales. Esta reducción supone un castigo a un sector que viene demostrando su capacidad de respuesta ante situaciones de crisis y que en la pandemia que estamos atravesando han sido un factor clave en la ayuda a las personas en situación de vulnerabilidad social. Desde FESPAU se trabaja desde diferentes áreas para garantizar la igualdad de oportunidades de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias con independencia del territorio en el que residan, fortaleciendo el tejido asociativo y las redes de apoyo que se generan gracias a los proyectos desarrollados desde la Federación. Una reducción de los fondos sociales con cargo a la asignación del IRPF y del Impuesto de sociedades pondría en verdadero riesgo la viabilidad y sostenibilidad de dichos proyectos cuyo...

La Plataforma del Tercer Sector (PTS), compuesta por 28.000 ONG, ha denunciado la decisión del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España de recortar drásticamente la financiación a las ONG estatales de Acción Social en un momento de crisis devastadora causada por la pandemia.  El papel de las entidades es más esencial que nunca, ya que son ellas las que están contribuyendo, en mayor medida, con sus estructuras y redes al sostenimiento de las necesidades de los colectivos más vulnerables. Así lo ha manifestado el presidente de la Plataforma del Tercer Sector (PTS), Luciano Poyato, tras mantener una reunión con el secretario de Estado de Derechos Sociales, Ignacio Álvarez, y en la que también estuvieron presentes las organizaciones miembros de la propia plataforma. En ella se han abordado temas relacionados con la financiación del Tercer Sector, concretamente con el 0,7% del IRPF de interés social y del Impuesto de Sociedades, para  hacer frente a la crítica situación actual. Poyato ha asegurado que, durante el estado de alarma, cuando los servicios sociales han estado desbordados, las entidades del Tercer Sector de Acción Social han sido factor clave en la ayuda a las personas en situación de vulnerabilidad social y el reconocimiento a esta labor se debería mostrar, en su opinión, con garantías económicas y jurídicas para que puedan mantener la capacidad de respuesta demostrada. Por esto, ha criticado la decisión del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 ya que solo hace, a su juicio, debilitar las respuestas y los instrumentos de las políticas sociales del Estado. Hasta ahora, y tras una resolución del Tribunal Constitucional, el total recaudado a través del 0,7% del IRPF era gestionando en un 80% por las Comunidades Autónomas y en un 20% por el Estado.  Igualmente, la Ley 6/2018, de 3 de julio, de Presupuestos Generales del Estado, dicta que la recaudación a través de la casilla con fines sociales del 0,7 % del Impuesto de Sociedades se debe articular como una convocatoria supraterritorial y en su totalidad debe ir destinada a...

Todas las personas con TEA podrán ser beneficiarias de las ayudas para estudiantes con necesidades específicas que acaba de aprobar el Ministerio de Educación Tras años de trabajo con el gobierno, el Ministerio de Educación responde así a una demanda histórica del movimiento asociativo del autismo Se incluye a todo el alumnado con TEA como beneficiario de estas becas educativas, esenciales para el apoyo específico y de calidad de la educación Autismo España ha conseguido que el Gobierno incluya como beneficiarios directos de las becas de educación a las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA). Por primera vez, aquel alumnado con TEA que no tenga reconocida una discapacidad superior al 33% podrá también acceder a estas ayudas. Hasta ahora, los alumnos y alumnas con TEA han experimentado todo tipo de obstáculos en el acceso a estas ayudas, quedando una gran parte excluidos de las mismas y viéndose por tanto privados de unos recursos de apoyo que resultan esenciales para la proporción de una educación inclusiva de calidad. Ya fuera por la ausencia del certificado de discapacidad (que se concede a partir del 33%), o por la falta de mención específica de “trastorno grave de conducta” dentro de los mismos, se abocaba a las familias a la realización de reclamaciones y recursos que retrasaban y dificultaban la provisión de estos apoyos. Tras años de trabajo con el gobierno, el Ministerio de Educación responde así a una demanda histórica del movimiento asociativo del autismo, consiguiendo la reforma del Sistema Estatal de Becas y Ayudas al Estudio, incorporando por primera vez como beneficiarios a todo el alumnado con trastorno del espectro del autismo. El objetivo de esta reforma es “asegurar la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes con independencia de su situación socioeconómica” algo que para las personas con TEA resulta esencial. Los apoyos en el ámbito psicopedagógico y del lenguaje de los que a través de esta convocatoria pueden beneficiarse los y las alumnas con autismo son fundamentales de cara a una adecuada atención educativa, específica...

Las autonomías han optado por no abrir los centros por inseguridad, mientras crece la ansiedad entre unos alumnos muy apegados a sus profesores en las terapias La semana en la que empezó el confinamiento, la gran preocupación de Carlos fue que todos sus alumnos tuvieran equipos para seguir las clases online. Es profesor de un grupo de adolescentes de educación especial en un programa de transición a la vida profesional. “Mis familias están en situaciones muy desfavorecidas y recurren a mí cuando no saben a qué puerta llamar. Una madre desesperada me pidió ayuda. Tenía 80 euros y necesitaba un ordenador. Le encontré uno de segunda mano. Otra alumna se lo compró por Amazon y tuve que instalarle el Windows”, recuerda. Al principio, las clases a distancia fueron suficientes, pero la situación ahora es extrema. “Tengo que intervenir por teléfono para calmarles. Duermen y comen mucho, se pasan horas delante de la tele, se ponen violentos… Las madres, sobre todo, están desesperadas. Así que las familias tiran mucho de medicación. Y para algunos el tránsito a la vida profesional que hacían en el centro era su única oportunidad. Dura un año y medio, y ya casi han perdido medio. Yo sería partidario de que se reincorporen. Al menos a realizar alguna actividad, al aire libre, deportiva… La situación es desesperada e insostenible”, concluye. La dirección y algunos compañeros no ven claro este retorno por inseguro, y por eso este profesor prefiere no dar su nombre. Aunque el Gobierno anunció que los alumnos de educación especial estarían entre los primeros en incorporarse a las aulas en la fase 2 de la desescalada, los consejeros de Educación decidieron el jueves, tras reunirse con la ministra Isabel Celáa, no reanudar las clases por la imposibilidad de garantizar la seguridad. Las familias recibieron la noticia con una mezcla de agotamiento, decepción y resignación: “Si no se pueden asegurar las condiciones adecuadas es lógico que no abran los colegios, pero deberían...

Para celebrar el Día Internacional de las familias hablamos con 4 familiares de nuestras entidades federadas. El Día Internacional de las Familias, se celebra el 15 de mayo de cada año desde 1994 cuando es proclamada oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Nace con el fin de concienciar a la población sobre el papel que tiene la familia en la educación y la formación de los hijos desde la primera infancia, y aprovechar las oportunidades de aprendizaje para las distintas etapas de sus vidas. Pero la familia y su significado ha evolucionado y se ha ampliado hasta la época actual donde hablamos de familias en plural. Para delimitar el tema, vamos a interpretar la familia como la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común, entendida como unidad de apoyo social y mutuo. Las familias se encuentran en el centro de las interacciones intergeneracionales y son nuestro apoyo durante esta crisis. Es el mayor agente impulsor de desarrollo de después de la propia persona, y si, además, esta persona tiene un diagnóstico TEA (Trastornos del Espectro del Autismo), la familia supone un bastión fundamental en el crecimiento personal y social de esta persona. La crianza de un hijo supone un gran reto. Este reto es aún mayor cuando las necesidades de nuestro hijo son diferentes, como ocurre en el caso de las personas con TEA, teniendo implicaciones en el bienestar emocional de los diferentes miembros de la familia. Los familiares de personas con autismo están expuestos a múltiples retos que tienen un fuerte impacto en el núcleo familiar (emocional, económico y social). En FESPAU hemos entrevistado a 4 miembros de 4 familias diferentes. Todos ellos remarcan la importancia de la familia como principal apoyo, como pilar fundamental en su vida, como el “centro de nuestras relaciones afectivas” como afirma María José, hermana de Pilar (53 años, persona con TEA con necesidad de apoyos muy significativos). Para Rocío, tía de Miriam...